SAPO, SERPIENTE Y MARIPOSA

Noelia Lacoma
Noelia Lacoma

Seguro que tú tienes un mejor amigo o amiga pues yo también. Mi mejor amigo se llama Juan y es un sapo, mi mejor amiga se llama Irene y es una serpiente.

Perdón aun no me he presentado me llamo Victoria y soy una mariposa, pero cuando conocí a Irene y Juan era un  gusano, un gusano de esos que te encuentras en la lechuga o en los tomates que se están comiendo las hojas, si, uno de esos era yo, pequeña, larga y siendo más tontorrona que ahora.

Bueno como no se me ocurre nada más que decir, os contaré la historia donde conocí a Irene y Juan, aquí la tenéis:

Todo empezó una mañana que yo estaba durmiendo, bueno, más bien roncando, pero eso no importa, lo importante es que escuche gritos de esos que del susto pegas un salto desde la cama y te pegas un tortazo contra la pared, que fue justo lo que me paso.

Después de ponerme hielo en el moratón, salí a ver qué pasaba y tuve que andar 14 pies de gigantes (es decir vosotros), pero el recorrido fue un montón para mí, pero pude ver que quien armaba el escándalo era Juan, que estaba gritando porque Irene estaba a décimas de segundo de comérselo, pero entonces grité:

-¡No te lo comas! -la serpiente se me quedo mirando, me temblaban la patas del miedo.

saposerpiente

Lo sorprendente fue que la serpiente se me acerco, pero no me comió; me dijo:

-No le digas esto a mi padre, me quedaría sin cenar ratones un mes.

-Con dos condiciones- dije esta vez sin tanto miedo- no intentaras volver a comerme ni a mí ni a ese sapo-dije señalando a Juan-y nos dejas a mí y al sapo montar sobre ti.

-Claro, subid- dijo Irene

Sobre la serpiente Juan me dijo su nombre y que me daba las gracias por haberle salvado la vida.

Luego Irene se unió a la conversación y nos dijo su nombre, me dio las gracias a mí y a Juan por prometer no decir a su padre lo que había sucedido unos minutos antes, y también le pidió perdón a Juan.

Por ultimo llegamos a un estanque, era la cosa más bonita del mundo mundial, allí jugamos un rato se me paso el tiempo volando porque estuvimos hasta las 11:30 de la noche.

Desde entonces todos los días quedábamos allí a las 7:00 de la mañana  para jugar con las ramitas del suelo, pruébalo es mucho mejor que jugar a maquinas pudre cerebros (es decir nintendo, Wii, Tablet, ordenador…etc.), aunque nunca he jugado a una de esas máquinas tampoco Juan ni Irene (no las fabrican para nuestro tamaño)

Y colorín colorado este cuento se acabado, por la chimenea se ha escapado, Juan lo ha encontrado, Irene se lo ha quitado, a mí me lo ha regalado y yo a tus manos lo he llevado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s